Una hemorragia grave puede volverse mortal en minutos, a menudo antes de que EMS pueda llegar. Esto es lo que realmente importa durante ese intervalo.
La pregunta útil es si la hemorragia amenaza la vida y requiere acción inmediata y activación del 911.
Leer mejora el reconocimiento y las decisiones. La aplicación de un torniquete, el empaquetamiento de heridas y las técnicas de presión se aprenden mejor con equipo apropiado y práctica presencial.

El instinto de muchas personas ante una hemorragia es llamar al 911 y esperar. La primera parte es correcta: llame al 911 de inmediato. Pero esperar no es la otra mitad de la respuesta. En una hemorragia grave, los primeros minutos antes de que llegue la ayuda pueden marcar la diferencia y pertenecen a las personas que ya están allí.
Una persona puede perder una cantidad de sangre potencialmente mortal en menos de cinco minutos por una herida grave. La ayuda profesional todavía tarda en llegar y una hemorragia grave puede empeorar rápidamente. Por eso importa la capacitación en control de hemorragias: brinda a las personas presentes formas prácticas de ayudar hasta que lleguen los paramédicos.
No todo sangrado necesita una intervención agresiva. Una hemorragia potencialmente mortal suele mostrar señales claras: sangre que sale a chorros o se acumula rápidamente, ropa empapada o una herida que no disminuye con la presión inicial. Si observa algo de esto, trátelo como una emergencia; no espere a ver si empeora.
Presión directa y empaquetamiento de la herida. La presión firme y continua sobre la herida es la base del control del sangrado. Para heridas profundas, empaquetar la herida con gasa —no solo cubrir la superficie— puede ser necesario para controlar la hemorragia. Es una habilidad que parece sencilla y se puede hacer mal bajo estrés, por eso la práctica presencial importa.
Torniquetes. Una idea equivocada común es que los torniquetes son solamente un último recurso. Para una hemorragia grave en una extremidad, un torniquete aplicado correctamente y a tiempo puede ser más efectivo que una presión prolongada que no funciona. Esta es una habilidad que debe aprenderse y practicarse correctamente.
Leer estos pasos es un comienzo razonable, pero el control de hemorragias es una habilidad física. Saber que debe “empaquetar la herida” y poder hacerlo correctamente, con presión de tiempo y manos temblorosas, son cosas diferentes. La práctica con equipo de entrenamiento ayuda a cerrar esa brecha.
GUARD™ convierte la conciencia situacional en cinco pasos que puede usar bajo presión.
Vea qué separa un plan que funciona de uno que solamente existe en un archivo.
Preparar un negocio para un huracán requiere decisiones distintas a preparar un hogar.